El ex jugador de Athletic Bilbao Ander Herrera llegó recientemente a la Argentina para cumplir su gran sueño de jugar con la camiseta de Boca, club del que es hincha para darle jerarquía en la mitad de la cancha al equipo que comanda Fernando Gago como entrenador. En su primer partido oficial y debut el español no tuvo inconvenientes para demostrar su jerarquía y dejó enloquecidos a los hinchas de Boca que lo ovacionaron al retirarse de la cancha.
Tras una serie de entrenamientos que llevó a cabo en el predio de Ezeiza Fernando Gago tomó la decisión de mandarlo a la cancha para que cumpla su sueño y debute con la camiseta de Boca ante Argentino de Monte Maíz por los 32avos de final de la Copa Argentina en cancha de Colón de Santa Fe.
En los primeros momentos del partido, el ex volante de PSG y Athletic Bilbao tomó las riendas del equipo y la responsabilidad de ser el conductor con voz de mando en el equipo ante la ausencia del capitán Marcos Rojo y Edinson Cavani como referente por molestias físicas.
Posicionado un poco más delante del circulo central y con la ayuda del juvenil de 18 años Camilo Rey Domenich como un 5 más clásico. Permitieron que Ander Herrera sea el amo y señor de la mitad de la cancha. El volante asumió rápidamente la responsabilidad de mover los hilos de cada ataque xeneize en donde se encargó de circular y distribuir la pelota como generador de juego en cada ataque de Boca.
La voz de mando de Ander Herrera
Sin pelos en la lengua el vasco de 35 años jugó a un toque de primera demostrando su tremenda jerarquía que enloqueció al hincha de Boca que no paró de alentar por él y aplaudirlo cada vez que la tocó.
En cancha se notó su experiencia y jerarquía al ser el conductor en la mitad de la cancha con una gran capacidad de grupo al ser quien tenga la voz de mando y ordene en la mitad del campo. En el complemento, al minuto 55 de la segunda mitad (10´) decidió Fernando Gago reemplazarlo por Agustín Martegani al momento en que Boca ya ganaba 2 a 0 con los goles de Exequiel Zeballos y Miguel Merentiel.
