Con Carlos Bilardo como director técnico, llegaron muchos futbolistas al Club Atlético Boca Juniors, que luego pasarían a dejar una huella imborrable en la historia de la institución. Y un futbolista que dejó un muy buen recuerdo en el corazón de los hinchas fue, sin dudas, Diego Cagna, quien llegaba tras brillar con la camiseta de Independiente.
Sin embargo, la mejor etapa del ex futbolista vistiendo la camiseta azul y oro la iba a vivir a partir de la llegada de Carlos Bianchi. Con el Virrey como el DT del equipo Xeneize, el ex volante pasó a ser titular y una pieza fundamental en lo que terminó siendo un bicampeonato a nivel local.
Todo esto le valió la oportunidad de probarse en el fútbol europeo, y finalmente a sus 29 años le llegó la posibilidad a Cagna de dar el salto al Viejo Continente. Más precisamente, fue el Villarreal de España su próximo destino. “Yo tenía el sueño de jugar en Europa y quería aprovechar la oportunidad“, dijo el hoy entrenador en una charla con Globalonet hace años atrás.
Sin embargo, luego también reconoció que aquel momento en donde cumplió su sueño también fue el peor momento de su carrera como futbolista profesional: “No fue nada fácil irme. Lloré todo el viaje hasta llegar a Villarreal“. Pero pese a esto, al mismo tiempo el ex DT de Tigre, entre otros, asegura que no se arrepiente de esta decisión que tomó allá por los inicios del año 2000, misma época en la que, posteriormente, el Único Grande pasaría a ganar casi todo lo que disputaba.
Cagna, clave en los dos primeros ciclos de Bianchi en Boca
Tras ser uno de los mejores jugadores del ámbito local en la década del 90, el surgido en Argentinos Juniors llegó al Xeneize de la mano de Bilardo en 1996, y fue un pilar fundamental en los dos primeros ciclos de Carlos Bianchi como DT. El ex mediocampista fue clave en el bicampeonato del Apertura 98 y Clausura 99, así como también en la Copa Libertadores, Copa Intercontinental y Torneo Apertura, todos del año 2003.
