La carrera futbolística de Breyner Bonilla empezó en su Colombia natal, en un club del barrio Alfonso López llamado Nottingham Forest. Por recomendación de su hermano, decidió pasar a Atlético Todo Fútbol, para jugar con gente más grande en edad, pero en una categoría inferior. Tras superar la lesión, siguió creciendo defensivamente y marcó varios goles. Eso le abrió las puertas del Bucaramanga, equipo que peleaba la permanencia en la Primera División. Pese a que descendió, el defensor se afianzó y se lució, llamando la atención de Jorge Bermúdez. Tiempo después lo buscaron de Estados Unidos y Alemania, pero eligió Boca.
“Estudio en la Escuela Nacional de Deporte, una universidad muy reconocida a nivel colombiano, y la gente me reconoce. Dicen ‘ese man jugó en Boca con Palermo y Riquelme’. Incluso chicos que no tuvieron la posibilidad de verlo. Todo el mundo recuerda a Román y Martín acá en Colombia por esa Copa Intercontinental por el Real Madrid”, comenzó declarando en una entrevista que concedió para Bolavip.
“Cuando estaba en Atlético me mandaron al Deportes Tolima a jugar en Reserva. Ahí empecé a tener una serie de lesiones que hicieron que no continúe en Tolima y pensé en dejar el fútbol. Tenía pubalgia y recuperarme era algo muy difícil y traumático para mí”, se sinceró el colombiano.
El ex lateral derecho se refirió a su llegada al elenco boquense: “La idea era ir primero a Argentina para hacer el puente de ir a Europa. Yo ya había jugado primera división acá en Colombia y sabía lo que era jugar en estadios llenos por los clásicos de Cúcuta en Bucaramanga. Boca en ese momento era de los clubes más grandes del mundo. Aparte, uno siempre creció acá en Colombia mirando a Boca, por Bermúdez, Chicho y Córdoba”.
“¿Cómo no iba a querer ir a un equipo de esos? La gente no lo tiene en consideración, pero aquí en Colombia, todavía sigue siendo algo muy fuerte la final con el Real Madrid. Yo estaba en el colegio cuando pasó eso y era muy reciente”, agregó.
