“River, Boca y Talleres avanzan, mientras que Argentinos Juniors, Racing Club y Estudiantes La Plata, atacan. ¿Quiénes se paran más en las tribunas, los hinchas del primer grupo o los del segundo? Se paran los hinchas de Argentinos Juniors, Racing Club y Estudiantes porque se entusiasman por la verticalidad. El fútbol es emoción, y quienes trabajan en sentido contrario, están matando al fútbol. Si seguimos jugando como lo hacen Boca y River, matamos el fútbol”, describió el Director Técnico, Sergio Markarián, en una entrevista que mantuvo con Infobae.
El entrenador de origen armenio y nacido en Montevideo hace 80 años, pero criado en la ciudad bonaerense de Lanús, describió cómo lo observa a Edinson Cavani en el club boquense: “Mal. Considero que en Boca hay un problema muy serio, que adjudican valores futbolísticos a quienes toman decisiones. Yo creo que no los tienen y no contratan bien desde la dirigencia hacia abajo. Cuando digo que un equipo empieza a coordinarse desde la cabeza del entrenador, lo que digo es que hay buenos equipos producto de la casualidad, porque los jugadores son creativos”.
“De repente, aparecen coordinaciones que luego se hacen frecuentes porque hay un extremo con velocidad, un volante interior buen pasador, un centrodelantero que es buen cabeceador, un mediocampista que pisa el área y define. Por todo eso, hay coordinaciones por casualidad que dan un buen trabajo. Pero los buenos equipos nacen en la cabeza del entrenador, que piensa como coordinar y como hacer, y que jugadores traer. En Boca, se buscan jugadores sin que haya un proyecto deportivo claro. ¿Quiénes son los mejores jugadores de Boca: los veteranos o los jóvenes? Los jóvenes. ¿No le parece que hay algo raro? Pasan cosas raras en Boca”, agregó el experimentado estratega.
También argumentó que “el defensor colombiano Fabra no juega porque la hinchada no lo quiere. ¿Dónde está y quién tiene el poder en Boca? ¿Las redes sociales, los que asisten a la cancha, los representantes y el entrenador? ¿Quién manda? Hay un pedazo de la gobernanza que es anárquica, y que es difícil de entender quién manda”.
“Esas cosas no las tolero. El poder de la dirigencia en Boca y del entrenador está desplazado por un pedazo de ese poder que asumieron las redes sociales, las barras bravas, los representantes, los accionistas y los periodistas”, finalizó.
