Cada mañana de entrenameinto en Boca Predio, Nicolás Figal y Sergio Romero trabajan diferenciados un costado de la cancha principal con la ilusión de pronto poder estar bajo las órdenes de Fernando Gago. Después de varias semanas de recuperación por sus respectivas intervenciones quirúrgicas, tanto el central como el arquero entraron en la etapa final y están cada vez más cerca de tener el alta.
En diciembre Figal debió ser sometido a una artroscopia en su tobillo izquierdo a causa de una fibrosis y con un tiempo estimado de recuperación de al menos, cinco meses. Es decir, ya está ingresando en la etapa final y la idea es que a mediados de abril empiece a formar parte de algunos trabajos con el grupo.
A priori, el defensor con pasado en Independiente se perdería toda la Copa de la Liga, aunque si evoluciona bien y Boca llega a instancias decisivas no se descarta que pueda entrar en la consideración a partir de mayo. En su último partido fue reemplazado por Lautaro Di Lollo, pero antes de las buenas apariciones del juvenil y considerando las ausencias de varios de sus compañeros de puesto, se infiltró para poder jugar y ser titular en el Xeneize. Su último esfuerzo fue ante Newell ‘s.
La situación de Romero, intervenido quirúrgicamente el 13 de enero por un “cuerpo libre en su rodilla”, camina por el mismo sendero. Al igual que el defensor, está en el último tramo de la recuperación tras la artroscopia y, de no mediar inconvenientes, en las próximas semanas estará disponible para entrenarse a la par y volver a ser considerado.
Después del exabrupto en el Superclásico de 2024, en el que confrontó a algunos plateístas del Xeneize que lo insultaron en La Bombonera y quedó bajo la lupa, Chiquito buscará recuperar su mejor nivel en su retorno y sanar la relación con el hincha de Boca.
Además, su vuelta obliga a Gago a marcar una postura, ya que a partir de ahora pasará a tener cuatro guardametas en el plantel para lo que queda de una temporada que bajó mucho la exigencia luego de la eliminación de la Copa Libertadores. Pintita deberá decidir si mantiene a Agustín Marchesín y Leandro Brey, o si modifica el esquema de arqueros.
