Luego de varias semanas en las que los rumores parecían ser infinitos, finalmente se confirmó el final de esta historia. Leandro Paredes no volverá a Boca en este mercado de pases y permanecerá, al menos hasta junio, en la Roma de Italia. Y, lógicamente, esto ya tuvo un impacto fuertísimo puertas adentro en el mundo azul y oro, con una enorme cantidad de opiniones al respecto.
Y ahora, además de esta mala noticia para todos los hinchas, en las últimas horas se reveló que el volante de 30 años habría alcanzado los objetivos pactados en su contrato con el club de la capital italiana en el último encuentro ante el Milan por Coppa Italia, por lo que renovará de manera automática hasta junio de 2026.
De todas maneras, en las últimas horas se reveló que todavía resta una condición fundamental para sellar esta renovación. Y es que, en primer lugar, la Loba debe asegurar su presencia en la próxima edición de la UEFA Champions League, o la Europa League. Solo restaría este último punto para que el argentino siga un año más en la Serie A.
Es por eso que, al no haber ya una extensión automática asegurada, desde la dirigencia del club de la capital italiana le acercaron una propuesta para un nuevo vínculo contractual. Las charlas ya estarían avanzadas, pero todavía se están puliendo algunos detalles.
Y uno de ellos sería una cláusula especial que habría pedido Paredes: solicitó que haya una opción de salida a mitad de año si lo va a buscar un equipo. Esto podría ser un claro guiño a Riquelme y a Boca, ya que se activaría únicamente si aparece una nueva oferta de club a club en junio. Así, todavía queda la puerta abierta a un retorno
¿Cómo afecta todo esto a Boca?
Si Roma asegura la continuidad del volante, el Xeneize deberá pensar en cómo pagarle a los italianos por un traspaso directo, además de abonar el sueldo del campeón en Qatar 2022, algo que, justamente, buscaron evitar y fue clave para no llegar a un acuerdo en este libro de pases.
