A principios de este año, la dirigencia de Boca apostó como nunca a un mercado de pases como no se había visto hasta ahora en la gestión de Juan Román Riquelme. El club realizó una muy fuerte inversión para reforzar al plantel en casi todas las posiciones y logró la llegada de siete caras nuevas al equipo de Fernando Gago: Carlos Palacios, Ayrton Costa, Rodrigo Battaglia, Alan Velasco, Ander Herrera, Williams Alarcón y Agustín Marchesín.
De todas maneras, el propio Gago también le había presentado a la dirigencia una larga lista de futbolistas que le interesaban y que eran tomados como prioridades para incorporar. Y ahora, nuevamente podrían volver a hacer sondeos por algunos jugadores que sonaron en el pasado.
En ese sentido, para Riquelme y el Consejo de Fútbol existe la posibilidad de volver a intentar el fichaje de varios viejos conocidos. Y ahora, sorprenden al ver en la órbita nuevamente a James Rodríguez, un futbolista que en el pasado ya había sido sondeado, pero ahora resurge una nueva posibilidad.
Lo cierto es que el cafetero, quien estuvo vinculado con el Único Grande en la pasada edición de la Copa América, iba a jugar el Mundial de Clubes con el Club León de México. Pero la reciente sanción por parte de la FIFA hizo que, por reglamento, excluyan al equipo azteca, debido a que no pueden participar dos planteles del mismo dueño empresarial.
Ante esta situación, de parte de Riquelme y el Consejo de Fútbol no descartarían comenzar nuevamente un operativo seducción, pensando en convencer a la estrella de la Selección Colombia con la chance de ponerse la azul y oro para viajar a competir en el certamen intercontinental en Estados Unidos, pudiendo ser este el gran bombazo del mercado previo al inicio de la competencia.
El factor económico, un problema
El posible desembarco de James Rodríguez es muy complicado, principalmente por el factor económico, ya que tiene contrato con los de la Liga MX hasta diciembre de este año, con un valor de mercado de 2.5 millones de euros
