José María Calvo quedó en la historia grande del Club Atlético Boca Juniors, donde pasó casi toda su vida como futbolista profesional. Y, sin duda alguna, fue un “tocado por la varita”, ya que formó parte de casi toda la época de oro de la institución, desde comienzos de los 2000 hasta la actualidad, lo que lo llevó a formar parte de incontables títulos a nivel local e internacional.
Tras haber surgido en las Inferiores del cuadro Xeneize, si bien no ha sido titular todo el tiempo, tuvo mucho protagonismo y siempre jugó. Debutó en Primera División en el año 2000, de la mano ni más ni menos que de Carlos Bianchi, y poco a poco fue ganándose un lugar en el equipo a base de sus buenos rendimientos, siendo mayormente titular en el principio en el torneo local, alternando con un Hugo Ibarra que era una fija en la Copa Libertadores.
Y en relación a todo esto, el Pampa hizo un repaso histórico sobre su paso por la institución de La Ribera en una charla con El Show de Boca, en el año 2020. En aquel entonces, explicó con una recordada frase cuál fue su mayor logro con la camiseta del Único Grande.
“Ganamos muchos títulos, pero creo que la copa más importante para mí fue haberme podido mantener tanto tiempo”, reflexionó el ex lateral, valorando así todo el tiempo vivido en el club y dejando en claro que fue fundamental la continuidad para pasar a ser uno de los jugadores más laureados de la historia boquense.
La historia de José María Calvo en Boca
Al Pampa Calvo le tocó debutar ni más ni menos que en el Boca de Bianchi, comenzando la era dorada del club. El Virrey usaba al joven lateral como una fija en el torneo local. Luego, con el Maestro Tabárez tuvo mayor protagonismo a nivel internacional y siempre rindió.
Finalmente, formó parte del glorioso ciclo de Alfio Basile, y tuvo una última etapa entre 2008 y 2011, ya con un rol secundario, cerrando su carrera con 167 partidos, 5 goles y 12 títulos.
